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12 juegos con globos para niños: ideas fáciles para casa y fiestas

Niños jugando juntos con varios globos en una sala amplia y despejada.

Tienes una bolsa de globos en casa, varios niños con ganas de hacer algo y no quieres montar una actividad que requiera media hora de preparación. Con eso basta para organizar bastante más que el típico juego de mantener un globo en el aire.

Estos juegos con globos para niños están pensados para situaciones muy distintas: una tarde en casa, un cumpleaños, un grupo pequeño, una sala amplia o un rato en el que necesitas cambiar de actividad rápidamente. Algunos solo requieren los globos; otros utilizan cosas fáciles de encontrar, como cajas, platos de cartón o un trozo de cartulina.

La idea no es hacer los doce. Elige dos o tres que encajen con la edad, el número de participantes y, sobre todo, el espacio disponible.

Antes de empezar: jugar con globos también exige algunas precauciones

Los globos parecen un material completamente inofensivo porque pesan poco y se mueven despacio, pero hay un riesgo que no conviene pasar por alto. El Ministerio de Sanidad advierte sobre el peligro de asfixia de los globos desinflados o rotos.

Por eso, los globos sin hinchar deben permanecer fuera del alcance de los niños pequeños y, si uno explota durante el juego, hay que detener la actividad y recoger inmediatamente todos los trozos. Si participan menores de ocho años, la vigilancia adulta es especialmente importante.

También merece la pena revisar el envase si algún niño tiene una alergia conocida al látex. Para estos juegos no hace falta utilizar helio: unos globos normales inflados con aire funcionan mejor y son mucho más fáciles de controlar.

Las edades que aparecen en la tabla siguiente son orientativas y se refieren a la dificultad del juego, no a que un globo sea apropiado para utilizarse sin supervisión a partir de esa edad.

Mano adulta recogiendo los restos de un globo roto del suelo antes de continuar el juego.

Tabla rápida para elegir un juego con globos

JuegoEdad orientativaParticipantesEspacioMaterial extra
Que no toque el suelo4+2-15Pequeño o medioNinguno
Vóley con globo6+4-12MedioCinta o cuerda opcional
Tenis con globos5+2-8Pequeño o medioPlatos de cartón
Camareros de globos5+2-12MedioPlatos o bandejas ligeras
Carrera de aire5+2-10MedioCartulinas
Encesta el globo4+2-12Pequeño o medioCajas o cestos
El espejo con globos4+2-10PequeñoUn globo por niño
Secuencia de toques6+2-12Pequeño o medioNinguno
Relevo de colores6+6-20Medio o amplioCajas
Limpia tu campo7+6-20AmplioVarios globos
Circuito de equilibrio6+2-12MedioPlatos, conos o cajas
Globo musical sin eliminación4+4-15PequeñoMúsica opcional

1. Que no toque el suelo

Es el punto de partida más sencillo y funciona incluso si solo tienes un globo.

El grupo tiene que impedir que caiga al suelo dándole pequeños toques con las manos. En lugar de eliminar a quien falle, cuenta cuántos toques consecutivos conseguís entre todos. Después intentad superar vuestra propia marca.

Para hacerlo más interesante, añade una regla sencilla: una persona no puede tocar el globo dos veces seguidas. Así tienen que observar dónde está el resto y colaborar en lugar de limitarse a golpearlo continuamente.

Con niños pequeños empieza sin ninguna regla adicional. Cuando entiendan el juego, puedes introducir el reto colectivo.

Cinco niños intentando mantener un globo en el aire sin que toque el suelo.

2. Vóley con globo

Marca una línea en el suelo con cinta de pintor, una cuerda apoyada o simplemente una referencia imaginaria. Coloca un equipo a cada lado y utiliza un globo como pelota.

El objetivo es enviarlo al otro campo y evitar que toque el suelo en el propio. Como el globo cae lentamente, da tiempo a colocarse y permite jugar en espacios donde una pelota normal sería demasiado rápida.

Con niños de seis o siete años no hace falta aplicar las reglas reales del voleibol. Para mayores puedes limitar cada jugada a tres toques por equipo.

Deja suficiente distancia respecto a muebles, esquinas y ventanas. Si para salvar un punto tienen que lanzarse contra un sofá o una mesa, el espacio no es adecuado para este juego.

3. Tenis con globos

Dos platos de cartón rígido pueden convertirse en raquetas. Si son suficientemente firmes, ni siquiera necesitas añadirles mango.

Los jugadores se colocan frente a frente e intentan pasarse el globo golpeándolo suavemente con el plato. Podéis contar cuántos intercambios conseguís antes de que caiga.

También funciona por parejas: dos niños contra otros dos, cada pareja ocupando una mitad de la zona de juego.

La gracia está en controlar el golpe, no en darle lo más fuerte posible. Un globo permite trabajar precisamente con movimientos suaves y hace que niños de distintas edades puedan jugar juntos.

Dos niños jugando a tenis con un globo y platos de cartón como raquetas.

4. Camareros de globos

Cada participante coloca un globo sobre un plato de cartón o una bandeja ligera y debe llevarlo desde una salida hasta una meta sin sujetarlo con la otra mano.

No hace falta correr. De hecho, el juego funciona mejor caminando, porque obliga a compensar los movimientos y a decidir cuánto acelerar.

Puedes preparar un recorrido muy sencillo alrededor de dos cajas o cojines. Si el globo cae, se recoge y se continúa desde el punto en el que cayó.

Con varios niños evita hacer una única carrera en paralelo. Es más manejable salir de dos en dos o plantear el reto como una prueba individual para completar el recorrido.

Niño recorriendo un pequeño circuito mientras mantiene un globo equilibrado sobre una bandeja.

5. Carrera de aire

Aquí no se puede tocar el globo directamente.

Colócalo en el suelo y entrega a cada jugador una cartulina o un trozo de cartón. El objetivo es desplazarlo hasta una meta utilizando únicamente el aire que producen al abanicar.

Puedes hacer carriles separados o preparar una salida común para dos participantes.

Es más interesante de lo que parece porque golpear el aire demasiado fuerte no siempre ayuda: el globo puede desviarse y acabar alejándose de la meta.

Además, permite hacer una carrera con movimiento sin necesidad de que los niños corran de un extremo a otro de la habitación.

Dos niños impulsando globos por el suelo con el aire producido por cartulinas.

6. Encesta el globo

Coloca una caja grande, un cesto de la ropa o varios recipientes abiertos a distintas distancias. Desde una línea marcada, cada jugador intenta lanzar un globo y conseguir que termine dentro.

Un globo no se comporta como una pelota. Puede subir, frenarse o desviarse, así que incluso una caja grande plantea cierto reto.

Con niños pequeños utiliza un único cesto cercano. Para mayores puedes asignar distintas puntuaciones según la distancia.

Si juegan por equipos, suma todos los aciertos para intentar alcanzar una cifra común, por ejemplo diez encestes. No hace falta convertirlo en una competición individual.

7. El espejo con globos

Este juego funciona bien cuando necesitas bajar el ritmo.

Los niños se colocan por parejas y cada uno tiene un globo. Una persona empieza realizando movimientos lentos: subirlo sobre la cabeza, moverlo de una mano a otra, colocarlo delante del cuerpo o hacerlo girar alrededor de sí misma.

La otra tiene que reproducir el movimiento como si fuera un espejo. Después intercambian los papeles.

Con niños pequeños utiliza movimientos muy claros. Con mayores podéis crear secuencias de tres o cuatro acciones que el compañero tiene que recordar y repetir.

Es una buena alternativa cuando no quieres otra prueba de carreras o lanzamientos.

8. Secuencia de toques

El objetivo es mantener el globo en el aire siguiendo una secuencia determinada.

Empieza, por ejemplo, con mano derecha, mano izquierda y antebrazo. Después repetís las tres acciones sin que el globo llegue al suelo.

Cuando salga bien, añade un cuarto movimiento o deja que uno de los participantes invente la siguiente secuencia.

No es necesario utilizar golpes con la cabeza ni patadas. Con manos, antebrazos y pequeños movimientos corporales hay suficientes combinaciones para complicarlo poco a poco.

Puede hacerse individualmente, por parejas o como reto colectivo.

9. Relevo de colores

Para este juego necesitas globos de dos o tres colores y el mismo número de cajas, cestos o zonas marcadas.

Deja todos los globos mezclados en un punto. Los participantes deben trasladarlos de uno en uno hasta la zona que corresponda a su color.

Con seis o más niños puedes formar equipos y hacer que cada persona transporte únicamente un globo antes de dar paso a la siguiente.

No es necesario correr. Si juegas dentro de casa, deja claro desde el principio que se avanza caminando deprisa y que no vale quitar globos de las manos de otros participantes.

También puedes complicarlo pidiendo que cada color se transporte de una forma diferente.

Grupo de niños llevando globos de distintos colores hacia cajas durante un relevo.

10. Limpia tu campo

Este juego funciona mejor en una sala grande o en el exterior.

Divide la zona en dos campos y reparte varios globos entre ambos. Durante un tiempo corto, por ejemplo 45 segundos, cada equipo intenta enviar los globos de su campo al contrario utilizando únicamente las manos.

Cuando termina el tiempo, todos se detienen y se cuentan los globos que quedan en cada lado.

Utiliza muchos globos y rondas muy cortas. Eso crea movimiento sin necesidad de convertir el juego en una persecución.

Para evitar golpes, los globos se empujan o lanzan suavemente y siempre por debajo de la altura de la cara. Si el espacio obliga a esquivar muebles, este juego debe sustituirse por otro más tranquilo.

Dos equipos de niños pasando globos de un campo a otro en un patio amplio.

11. Circuito de equilibrio

Coloca dos o tres referencias en el suelo para construir un recorrido: una caja que haya que rodear, una línea por la que caminar y un punto donde dar la vuelta.

Cada niño transporta un globo apoyado sobre un plato de cartón. Tiene que completar el recorrido intentando que no caiga.

Si se cae, no vuelve al principio: lo coloca otra vez en el plato y continúa. Así evitas que un pequeño fallo convierta el juego en una espera interminable.

Para niños mayores puedes añadir una parada en la que tengan que girar sobre sí mismos o cambiar el plato de una mano a otra.

No hace falta crear obstáculos que obliguen a saltar, agacharse debajo de mesas o pasar entre muebles. El equilibrio del globo ya proporciona suficiente dificultad.

12. Globo musical sin eliminación

Forma un círculo y empieza a pasar un globo de una persona a otra mientras suena música. Cuando la música se detiene, quien tenga el globo recibe una pequeña misión.

Puede hacer una cara divertida, nombrar tres animales, imitar un robot, inventar un movimiento para que todos lo copien o elegir quién empieza la siguiente ronda.

Después continúa jugando. Nadie queda eliminado.

Si no quieres utilizar música, una persona puede cerrar los ojos y decir “stop” en cualquier momento.

Es especialmente útil para cumpleaños porque permite bajar el ritmo después de una actividad física sin que parezca que la fiesta se ha detenido.

Niños sentados en círculo pasándose un globo durante un juego tranquilo sin eliminaciones.

Cómo elegir los juegos según el grupo

Con cuatro o cinco niños en casa suelen funcionar mejor El espejo con globos, Carrera de aire, Encesta el globo y Globo musical. Apenas necesitan desplazamientos y puedes organizarlos en una habitación despejada.

Para un cumpleaños de ocho a doce participantes puedes combinar Que no toque el suelo, Tenis con globos, Relevo de colores y una actividad final más tranquila. Si quieres más alternativas que no dependan de este material, tienes también esta selección de juegos para cumpleaños de niños por edad y espacio.

Con quince o veinte niños interesa evitar turnos individuales largos. Vóley con globo, Limpia tu campo o un Relevo de colores permiten que participe mucha gente simultáneamente. Otra posibilidad es dividir el grupo y hacer la misma prueba en dos zonas.

Y si los globos se terminan, se rompen o simplemente el grupo se cansa de ellos, conviene tener preparado algún juego en grupo sin material para poder cambiar de dinámica sin detener la actividad.

No todos los juegos tienen que ser una competición

Los globos invitan fácilmente a organizar carreras, puntos y equipos, pero no hace falta que todo termine con un ganador.

Que no toque el suelo puede convertirse en el reto de conseguir treinta toques entre todos. En Encesta el globo, el grupo puede intentar alcanzar quince aciertos. En el Circuito de equilibrio, el objetivo puede ser conseguir que todos completen el recorrido.

Cambiar la meta de “ganar a los demás” por “conseguir algo entre todos” resulta especialmente útil con edades mezcladas o cuando algunos niños tienen más facilidad para las actividades físicas.

También evita uno de los problemas habituales de las fiestas: que quienes pierden pronto terminen mirando mientras los demás siguen jugando.

Qué hacer si un globo explota

El juego se detiene durante unos segundos. Un adulto recoge el globo roto y comprueba que no han quedado trozos en el suelo, debajo de muebles o entre el resto de los materiales.

Después se sustituye por otro globo ya inflado y se continúa.

No conviertas precisamente el momento de explotar el globo en el objetivo de la actividad. Juegos como sentarse encima, pisarlo, utilizar alfileres o lanzar objetos punzantes añaden un riesgo completamente innecesario cuando existen muchas otras formas de jugar con el mismo material.

Si lo que buscabas no era un juego sino utilizar un globo para observar una reacción, en esta guía de experimentos científicos para niños en casa encontrarás una propuesta diferente.

Con unos pocos globos hay más posibilidades de las que parece

No necesitas llenar una habitación de materiales. Con varios globos puedes montar juegos de puntería, equilibrio, coordinación, equipos, imitación o movimiento y adaptar la actividad a un salón pequeño o a un grupo numeroso.

La clave está en escoger el juego por el espacio y el número de participantes, no únicamente porque la idea parezca divertida. Un Vóley con globo puede funcionar perfectamente en una sala despejada y ser una mala elección en un salón lleno de muebles; un juego de equilibrio puede entretener a seis niños y provocar demasiada espera con veinte.

Prepara pocas opciones, mantén los globos sin hinchar y los restos fuera del alcance de los niños, y cambia de actividad cuando el grupo pierda interés. Con eso, una bolsa de globos da bastante más juego del que parece.

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