Hay una diferencia enorme entre buscar un videojuego que permita jugar a varias personas y encontrar uno que realmente funcione para jugar en familia y en el mismo equipo. Que aparezca la palabra “multijugador” en la ficha no garantiza nada: quizá haya que competir, cada persona necesite su propia consola o el nivel de dificultad deje fuera al jugador con menos experiencia.
Por eso, para elegir videojuegos cooperativos para jugar en familia, conviene mirar primero cuestiones bastante poco espectaculares: cuántas personas pueden jugar a la vez, si pueden hacerlo en el mismo sofá, qué clasificación PEGI tiene el juego y cuánto exige a quien apenas está empezando a manejar un mando.
A partir de ahí sí podemos hablar de juegos. Y hay opciones muy diferentes: plataformas, puzles, mudanzas imposibles, cocinas descontroladas o mazmorras llenas de monstruos.
8 videojuegos cooperativos para jugar en familia
| Videojuego | Jugadores | Cooperativo local | PEGI | Encaja especialmente si… |
|---|---|---|---|---|
| Super Mario Bros. Wonder | 1-4 | Sí | 3 | Hay distintos niveles de experiencia |
| Kirby’s Return to Dream Land Deluxe | 1-4 | Sí | 7 | Buscáis plataformas bastante accesibles |
| Snipperclips | 1-4 | Sí | 3 | Preferís pensar y hablar antes que correr |
| Sackboy: Una aventura a lo grande | 1-4 | Sí | 7 | Queréis una aventura de plataformas más larga |
| LEGO Horizon Adventures | 1-2 | Sí | 7 | Vais a jugar principalmente adulto y niño |
| Minecraft Dungeons | 1-4 | Sí | 7 | Les gusta Minecraft y quieren más acción |
| Moving Out 2 | 1-4 | Sí | 3 | Os apetece cooperación caótica y partidas directas |
| Overcooked! All You Can Eat | 1-4 | Sí | 3 | El grupo tolera bien la presión y las risas nerviosas |

La clasificación PEGI sirve como primer filtro del contenido, pero no sustituye a valorar la dificultad. Un juego PEGI 3 puede resultar demasiado complicado para un niño pequeño, mientras que otro jugador bastante mayor puede dominarlo enseguida.
También conviene comprobar la edición y plataforma concreta antes de comprar. Algunos títulos ofrecen además juego online, pero las condiciones, suscripciones necesarias y compatibilidades pueden variar según el sistema.
Super Mario Bros. Wonder: una de las opciones más fáciles para mezclar niveles
Super Mario Bros. Wonder permite que hasta cuatro personas recorran juntas los niveles en una misma consola.
Su mayor ventaja para una familia no es únicamente que sea un Mario reconocible. También ofrece personajes como los Yoshis, que reciben un trato más amable frente a determinados peligros y pueden servir para que alguien con menos experiencia participe sin pasarse media partida perdiendo vidas.
Eso resulta especialmente práctico cuando juegan juntos, por ejemplo, un adulto acostumbrado a los plataformas, un niño que ya controla bien y otro que todavía está aprendiendo.
No elimina todas las diferencias de habilidad —quien conoce mejor el género seguirá moviéndose con más facilidad—, pero permite amortiguarlas bastante.
Buena elección para: familias con dos, tres o cuatro jugadores y niveles distintos.
Puede no encajar si: buscáis puzles tranquilos o una experiencia en la que cada persona tenga una función muy diferente.
Kirby’s Return to Dream Land Deluxe: cuatro jugadores sin demasiadas complicaciones
Otra alternativa para jugar hasta cuatro personas en la misma consola es Kirby’s Return to Dream Land Deluxe.
Aquí la cooperación es muy directa: avanzar, combatir, utilizar habilidades y ayudar a recuperar las piezas de la nave de Maglor. No exige aprender sistemas especialmente complejos para comenzar a jugar.
Eso tiene una ventaja bastante evidente en casa: se pierde menos tiempo explicando y se puede entrar rápidamente en la partida.
Además, los jugadores adicionales pueden controlar personajes distintos como Rey Dedede, Meta Knight o Waddle Dee pañuelo. No todo el grupo tiene que hacer exactamente lo mismo con cuatro copias idénticas del protagonista.
Tiene PEGI 7 y sigue siendo un juego de acción, así que conviene tener en cuenta tanto la edad como la soltura con el mando.
Buena elección para: empezar con aventuras cooperativas y jugar tres o cuatro personas.
Puede no encajar si: el grupo quiere un reto de puzles o una cooperación basada principalmente en hablar y planificar.
Snipperclips: cuando cooperar significa explicarse bien
Snipperclips – ¡A recortar en compañía! lleva la cooperación por otro camino.
Los personajes de papel pueden recortarse unos a otros para adoptar las formas necesarias para resolver cada problema. A veces hay que introducirse en un hueco, transportar un objeto o combinar las siluetas de los dos personajes.
El mando importa, pero muchas veces importa todavía más entender qué pretende hacer la otra persona.
Eso provoca conversaciones bastante reconocibles:
—Ponte un poco más a la izquierda.
—No me cortes por ahí.
—Gírate.
—Así no.
—Espera, ahora sí.
El modo principal funciona especialmente bien para dos personas, aunque también existen desafíos para grupos mayores.
Aquí no gana quien corre más ni quien tiene mejores reflejos. La gracia está en probar, equivocarse y encontrar juntos una solución.
Buena elección para: adulto y niño, hermanos o familias a las que les gustan los acertijos.
Puede no encajar si: buscáis una aventura larga con exploración y combates.

Sackboy: Una aventura a lo grande, para quien quiere algo más largo
Sackboy: Una aventura a lo grande propone una aventura de plataformas en 3D que puede jugarse en solitario o cooperativamente, tanto en grupo local como online.
Frente a propuestas de partidas rápidas, aquí tenemos un juego para ir avanzando poco a poco por diferentes mundos y niveles.
Además, incluye fases específicamente pensadas para la cooperación. No se limita a colocar un segundo personaje dentro de una aventura originalmente individual: en determinados momentos los participantes tienen que coordinar acciones para progresar.
Puede funcionar especialmente bien cuando en casa ya existe cierta soltura con los juegos de plataformas y se busca algo con más recorrido.
Buena elección para: familias que quieren una aventura para continuar durante varias sesiones.
Puede no encajar si: alguno de los participantes se frustra mucho con saltos, movimientos precisos o niveles que requieren cierta práctica.
LEGO Horizon Adventures: una buena pareja de juego
No todas las familias necesitan videojuegos para cuatro. Muchas veces la situación real es bastante más sencilla: un adulto y un niño quieren sentarse juntos un rato.
LEGO Horizon Adventures está diseñado precisamente alrededor de un cooperativo para dos jugadores, disponible tanto en local como online.
La aventura mezcla exploración, acción y combates dentro de un universo construido con piezas LEGO. Su PEGI es 7.
La ventaja de limitarse a dos participantes es que resulta más fácil coordinarse. No existe el ruido de cuatro personajes moviéndose a la vez ni el riesgo de que dos jugadores con mucha experiencia dejen rezagados a los demás.
Es una opción interesante para convertir la partida en una actividad compartida y no en “el niño juega mientras el adulto mira”.
Buena elección para: jugar habitualmente en pareja.
Puede no encajar si: en casa sois tres o cuatro y queréis participar simultáneamente.
Minecraft Dungeons: para pasar de construir a combatir juntos
Que un niño disfrute con Minecraft no significa automáticamente que vaya a gustarle Minecraft Dungeons. Comparten universo visual, pero el tipo de juego cambia bastante.
Aquí el centro está en recorrer mazmorras, enfrentarse a enemigos, conseguir equipo y mejorar los personajes. Hasta cuatro jugadores pueden participar juntos.
La cooperación funciona porque el grupo avanza como una pequeña expedición: cada jugador combate, utiliza sus objetos y ayuda al resto mientras todos persiguen el mismo objetivo.
Tiene PEGI 7 por violencia y miedo, algo que conviene comprobar aunque el aspecto gráfico resulte familiar para muchos niños.
Su principal ventaja es que permite introducirse en juegos de acción con sistemas de equipo y progresión sin llegar a la complejidad de muchos juegos de rol dirigidos a adultos.
Buena elección para: niños que ya manejan bien el mando y buscan algo más activo.
Puede no encajar si: el niño espera la construcción libre del Minecraft tradicional o no disfruta combatiendo continuamente.
Moving Out 2: cooperar para hacer una mudanza desastrosa
La idea de Moving Out 2 podría explicarse como una mudanza en la que nadie parece haber contratado a profesionales demasiado responsables.
Hay que mover sofás, camas y todo tipo de objetos por escenarios llenos de dificultades. Hasta cuatro personas pueden jugar juntas en local, y también dispone de multijugador online.
El resultado suele estar a medio camino entre la coordinación y el desastre.
Uno agarra un extremo del sofá. Otro debería coger el otro. Alguien tira antes de tiempo. El mueble choca con una puerta. Finalmente alguien decide que quizá la ventana era una opción bastante más rápida.
Su PEGI 3 facilita el filtro por contenidos, pero el juego requiere coordinación y cierta habilidad. No hay que confundir ambas cosas.
Buena elección para: familias que disfrutan riéndose de sus propios errores.
Puede no encajar si: las partidas con algo de presión terminan rápidamente en discusiones.
Overcooked! All You Can Eat: estupendo cuando el caos forma parte del plan
Overcooked! se ha convertido en uno de los ejemplos más conocidos de juego cooperativo porque obliga a repartir tareas constantemente.
Mientras una persona corta ingredientes, otra cocina, otra entrega platos y alguien intenta apagar el incendio que se ha montado mientras los demás discutían.
Overcooked! All You Can Eat reúne una gran cantidad de contenido de la serie y permite jugar de dos a cuatro personas, tanto en cooperativo local como online.
Tiene además un modo de asistencia con opciones para reducir parte de la presión, algo bastante interesante cuando hay jugadores con diferentes niveles.
Aun así, no lo elegiría automáticamente como primer cooperativo familiar. El juego mete presión deliberadamente y obliga a comunicarse deprisa. Con el grupo adecuado es divertidísimo; con otro puede convertirse en una cocina mucho más hostil de lo previsto.
Buena elección para: familias a las que les divierte coordinarse bajo presión.
Puede no encajar si: alguno de los jugadores se enfada mucho cuando los demás cometen errores.

Cómo elegir sin comprar un juego que luego nadie quiere jugar
La lista puede reducirse bastante respondiendo a cinco preguntas.
¿Cuántas personas van a jugar de verdad?
No pienses en las visitas ocasionales. Piensa en la situación habitual.
Si normalmente vais a jugar dos, Snipperclips o LEGO Horizon Adventures pueden aprovechar mejor esa dinámica.
Si sois tres o cuatro, tiene más sentido mirar Super Mario Bros. Wonder, Kirby, Minecraft Dungeons, Moving Out 2 u Overcooked!.
¿Queréis jugar juntos en el mismo sofá?
Para una partida familiar suele ser el formato más sencillo. No exige varias consolas, varias copias ni organizar conexiones entre diferentes dispositivos.
Busca específicamente cooperativo local o jugadores simultáneos en una sola consola. “Multijugador” a secas no basta.

¿Quién tiene menos experiencia?
Este criterio probablemente importa más que identificar al mejor jugador.
Si el adulto lleva veinte años jugando y el niño acaba de aprender dónde están los botones, elegir pensando en el adulto garantiza una tarde bastante corta.
El juego debería permitir que la persona con menos experiencia haga algo útil sin que el resto tenga que resolverle continuamente la partida.

¿Queréis tranquilidad o caos?
No todos los cooperativos provocan el mismo ambiente.
Para pensar y hablar con calma, Snipperclips es una opción mucho más lógica.
Para plataformas y aventura, Mario, Kirby, Sackboy o LEGO Horizon Adventures.
Para acción, Minecraft Dungeons.
Para desorden organizado, Moving Out 2.
Para descubrir cuánto aguanta vuestra coordinación antes de empezar a gritar nombres de verduras, Overcooked!.
¿El contenido y las funciones online encajan?
Comprueba siempre la clasificación PEGI y sus descriptores antes de comprar.
Si vais a utilizar funciones online, también merece la pena revisar quién puede contactar con la cuenta del menor, si hay chat, qué opciones de compra están activadas y qué controles parentales ofrece la plataforma.
No hace falta complicarlo. Una configuración básica de privacidad, comunicaciones y compras evita bastantes problemas.

Y si en casa ya aparecen peticiones constantes de aspectos, monedas virtuales o contenidos promocionados por creadores, puede venir bien trabajar también cómo reconocer cuándo la publicidad y los influencers intentan vender algo.
Cooperativo no significa que el adulto tenga que hacer todo
Hay una forma bastante eficaz de estropear un videojuego cooperativo: entregar un mando al niño y después decirle exactamente qué tiene que hacer cada diez segundos.
“Salta ahí”.
“Coge eso”.
“Por el otro lado”.
“No, dame el mando”.
En ese momento ya no estáis jugando juntos.
Si existe mucha diferencia de habilidad, suele funcionar mejor que el jugador experimentado adapte su ritmo. Esperar, dejar explorar, cometer algún error y responder cuando se pide ayuda permite que ambos participen realmente.
El objetivo no tiene por qué ser avanzar lo más rápido posible.
De hecho, una partida familiar puede funcionar mejor cuando nadie está intentando jugar “perfectamente”.

Y algunos días, mejor apagar la consola
Que un videojuego sea cooperativo no lo convierte en una opción superior a cualquier otro tipo de juego.
Puede convivir perfectamente con videojuegos competitivos, juego libre, deporte, lectura, actividades fuera de casa o una partida de mesa. Si os gusta especialmente la idea de compartir objetivo pero queréis cambiar de formato, podéis consultar nuestra guía de juegos de mesa cooperativos para niños.

La clave está en elegir el formato que encaje ese día.
Para unas familias será recorrer un nivel de Mario. Para otras, resolver un puzle entre dos. Y para algunas será descubrir que transportar un sofá virtual entre cuatro personas puede resultar sorprendentemente más complicado que una mudanza de verdad.
Los buenos videojuegos cooperativos hacen precisamente eso: ponen un problema delante del grupo y dejan que la diversión salga de intentar resolverlo juntos.
